El extraño a medias. El dorso de una situación que se va paseando por la noche.
Estoy empezando a desenamorarme del amor. Estuvo pasando frente a mi, tomé su mano, no sentí inquietud al verlo por primera vez.
¡Caí en cuenta que todos los sintomas del enamoramiento no existen!
El enamoramiento no son mariposas quemándose en los jugos gástricos, es sentir que sólo quieres pasar un momento siendo alguien que eres con quien quieres, sin pensar qué tanto debes impresionar nada más por atrapar.
Esto me revuelca hasta las dudas más absurdas del universo:
¿Qué si le hablaste primero? ¿Qué si le vuelves hablar? ¿A él le gustaría? ¿Y si contesta a las preguntas? Si te lo prohibe, si lo toma como acoso, toma el primer tren lejos de ese que te hace temblar.
Adiós escritos de primer paso, de tiempo considerado, de horóscopos, de historias sociales. Yo no quiero sentir insectos, quiero ver el cielo más anaranjado y al sol más azul.
"Lo que quiero es a ti." - ella aún no le ha dicho.
Ella y él, mismo animal, diferente teoría, distinto temor.
El problema de conquistar es el impresionar. A ningún heterosexual le gusta ser conquistado por alguien de su mismo sexo, si no correrían en distinta dirección, ¿cierto?
¿Por qué actúan como machas con los machos? Sabemos perfectamente que somos una bola de cristal, llena de hormonas, cambios de humor y necesidad de atención.
¿Quieres conquistar? No vayas como si tuvieras algo entre tus pantalones, sólo es ser quién eres. Tampoco es ir llorando porque estás inflamada. Es ir: "[Boom, boom, baam] Mañana te contaré sobre mi película favorita, y sí te estoy conquistando con lo real."
Sinceramente ni nos debería importar tanto que eso lo intimide y huya. Ya que debemos ser realistas, no todos somos compatibles, ni podemos obligarnos a serlo.


