jueves, 27 de noviembre de 2008

Carta modificada a Betzabé.




Son las 2 de la mañana, hoy me decidí a escribirte, si no se interponen errores en ésto, todo se enviará como debe ser.

Comenzaré con un ¡Cómo te extraño!, has estado tan desaparecida, pero sé que estás creando algo bueno allá, tengo las ansias comiendose las horas, las horas que cuento para que me escribas que tanto has hecho.
Mirame hoy, estoy aquí desgastada a causa de muchas corrientes, tengo un bloqueo emocional por no poder comportarme de la manera correcta, correcta para mi alegría.
Mis palabras no son coherentes para ciertos puntos humanos, mis palabras no tienen ni relieve ni racionalidad, ésto no es un truco de la quiromancía, a veces creo que es verdad.

Te contaré sobre él.
Creía que era más que un delirio entre las sábanas y mi miedo a las ventanas mirando hacia mi espalda. Se convirtió en el punto de equilibrio entre mis mañanas sin té y mis continuaciones con estrés.
Me ganan las ganas de pensar que no tendré paciencia, que no lo esperaré junto al lago con las estrellas tocando melodías para despejar mi dulce desasociego.
Gritar "BASTA" no es útil cuando tengo el músculo en la mano palpitando su nombre.
Inútil es cuando ya no es un juego de recámara y pensamientos ilícitos con una bella silueta, la cual pertenece a aquella que sujeta su cronómetro de caricias.
Quisiera escribir ganandole al tiempo, simultáneamente olvidando todo lo de atrás, terminar, mirar hacia el techo suspirando por flamantes gestos que surgen con el siguiente párrafo.


He estado escuchando música de más, escribiendo de más, gritando sensibilidad en porciones grandes agotadoras.
No tengo proporción ni equilibrio en mis intentos para divertir al ego.
Caigo en un llano con espinas y buitres robandose mi comida esperanza.
Tranquila, Jubella, tranquila. Sé que me diría el espectro que me acompaña por las tardes mientras las olas golpean los deseos de marineros por ver caras pequeñas con los brazos abiertos, me diría que me siente a intentar conectarme con las necesidades verdaderas dentro de mi, nada de falsas propuestas, sólo al verdadero punto.

Betza, ansio dejar de escribir sobre mi, cuéntame sobre tus viajes con la compañera capta imágenes, sobre como has dado vuelta por edificios llenos de historias enpolvadas, enpolvadas de encantos, sueños de algún desvanecido que tocó esos pedazos de infraestructura con deseos de verla intacta a través de los ciclos.
Cuéntame sobre cómo te sientes ahora que estás lejos de distracción incómoda, lejos de cables, pantallas, sonidos molestos de charlas desazonadas.
Espero por preguntas a mis respuestas mientras la luna me besa, te quiero.


"Samson" sonando en la otra ventana, después de 2 párrafos aún no lo he olvidado.

3 comentarios:

xhabyra dijo...

yo tambien tengo insomnio en estos momentos.

oye pero aun son las 12 y media aqui en maza

:)

saludos

Unknown dijo...

Hermosa prosa, excelsa.

Que bien dejas imaginar las situaciones y usas las palabras adecuadas en el tiempo adecuado.

:)


Sufrir por amor, dimelo a mi.

Duro lo es.

El Anónimo dijo...

La mía la quiero SIN CENSURA.

Mitoteros