martes, 16 de diciembre de 2008

jamás quise proponerte, esperanza.



Sé sincero con la persona que habita en tu habitación carnal.
¿Alguna vez has sentido un impulso llamado "necesidad" de gritarle a todos lo bien que te sientes?
Este bienestar que viene, se sienta en la mesa de mi alma y ronda con su estrecha relación con mi verdad.
Alguna vez, dímelo.
En esa alguna vez, ¿has sentido el pequeño miedo? El miedo a que se esfume y no continue sosteniendo tus dedos.
El miedo a que la esperanza se convierta en cuatro paredes y un rostro desfigurado por rencor.
El miedo a que suceda y no sea el suceder.
El miedo a no entender el por qué.
El miedo no debe lanzarse al lago de tu interacción con el sueño.

Pensemos que todas las cuestiones de nuestro bienestar dependen de las visualizaciones.
Visualizarte entre el aire que quieres escuchar.
Repetir palabras de atención, como lo hago yo.
Visualizarte dentro de el altavoz de los susurros, entre tú y yo, mi amor.

Acuéstate con aquellas letras mezcladas de claves, imagen crear ya ves que vendrá.

¿Ahora se siente mejor no?
sólo queda aprender a escribir esperar.

1 comentario:

Raisa Pérez dijo...

Vaya!!!
creo que me identifiqué mucho
con lo que escribes!!! (:

está muy chido la neta.
Vinieron las vacaciones!
Y lo que estuve esperando por 5 meses está a la vuelta de la esquina.

Ora si distancia, que chingó a su madre porque ya no estaré lejos del hombre al que amo!

un abrazo Ale!!!!
pasala chidón!

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