Cuando más tentados estamos a abrir los libros de vivencias, es cuando más tememos de lo que pueda seguir escribiendose aprisa. Me declaró victima de miedos... miedos que tal vez no existirían si no siguiera alimentandolos de ira y coraje.
Los miedos no crecen sólo de tristeza, decepción, vacios.
En mis raices, aparecen de felicidad sin confirmar, de rabia que un ser humano moldea con sus manos.
A veces, a veces, creo que sería mejor ignorar cada imagen que se adjunta con esos, sería sencillo pisar el camino con la imaginación despreocupada.
Quiero dejar los miedos y continuar en otro paso.
FUERA DE CONTEXTO, HE COMENZADO A PONER EL PRIMER LADRILLO.
Como recomendación de un domingo sin piruetas:
-Extraño el aire libre de voces desconocidas.
-Estoy aferrada a estos seres marinos.
-Mi autoestima a veces está irritable, se va a relajar, me queda el alma en desnivel.
-NEcesito mi cámara.
-Ya quiero que regrese Mincho.
-Deetesto usar nombres, detesto describir cómo es que te extraño.
-Buscaré música energética para mi mayor apoyo.
Y que a tu edad sepas bien que las excusas existían antes de ti. Coño, lárgate.
1 comentario:
No me imagino sin mis miedos, sería algo así como una vieja insípida creyendo que el mundo está a mis pies, creyendo que le debo mucho a la vida cuando en realidad ella me debe tantas cosas
=) Buéh, puras mamadas ando diciendo jaja,,,
Ale, beso!
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