viernes, 5 de junio de 2009



Me he dado cuenta que volver a mirar es de las acciones más placenteras en esta vida.
Volver a reconocer que ciertos momentos pueden regresar y existir, que las emociones no caducan y se renuevan.
Me apetece confiar sin vendas, pero con cuidado por que las piedras siempre estarán ahí, sólo hay que esquivarlas con sutileza.
Soy un retrato de optimismo, que puedes observar y llenarte de todo lo que siempre quisite sentir en el día.
Alegre estoy de sentirme fresca, con vitalidad de escribir sin preciones ni sofocaciones, sólo sobre momentos verdaderos que realmente conocen la sonrisa.
A pesar de estar alegre, dudo al dar un paso, sin embargo al temer a lo desconocido jamás entenderé que hay más allá y que tan deleitoso puede llegar a ser.
Sé y mis ojos lo sienten, sobre las complejidades, éstas son inevitables, también son ocurrentes y joviales si se les ve la otra fase.

1 comentario:

Raisa Pérez dijo...

La palabra distancia ha cambiado mi vida...
Le ha dado nuevos sentidos, más fortalezas, menos vanalidades, y mucha, mucha felicidad a pesar de sí misma: distancia.

Chingón saber eso!!!
A ver cuando me cuentas,,, no sabía que estás en Mérida!!

Espero ir pronto!

Mitoteros